Una Novata En Un Cuento De Hadas -
Elara tragó saliva. Su guía de supervivencia (que consistía básicamente en recuerdos borrosos de los hermanos Grimm) no la había preparado para la hostilidad pasivo-agresiva de la flora y fauna local.
—¿Cómo sabía que vendría? —preguntó Elara, entrando con cautela. Una novata en un cuento de hadas
Caminó por un sendero que parecía hecho de azúcar glass, evitando mirar demasiado a los árboles, que cuchicheaban sobre su peinado. Pronto llegó a un cruce donde un cartel indicaba: "A la derecha: El Lobo que se cree Abuela. A la izquierda: La Bruja que solo quiere que le ordenen la despensa. Recto: El Castillo de Cristal (Cuidado con los pies descalzos)" . Elara tragó saliva
—Ganas el derecho a no ser el personaje principal —susurró—. Ganas la libertad de observar el milagro sin tener que salvar el reino. Es el mejor papel de todos. —preguntó Elara, entrando con cautela